El pasado día 16 de julio de 2020, el Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea dictó una sentencia a la que la atención mediática dedicada al Covid-19 eclipsó pese a tener un alcance enorme: el acuerdo “escudo de privacidad” (privacy shield, en inglés), alcanzado entre la UE y Estados Unidos en 2016 y refrendado por la Decisión de Ejecución UE 2016/1250, era declarado no válido. Hasta aquí, el tipo de titular que no conseguirá nunca la menor atención del público general. Pero la cosa cambia cuando las consecuencias de ese trabalenguas se traducen en un lenguaje más directo: Mark Zuckerberg amenaza con sacar Facebook e Instagram de Europa. Intentemos explicarlo.

El Privacy Shield es un acuerdo entre la Unión Europea y los Estados Unidos en virtud el que Bruselas venía a aceptar que Estados Unidos ofrece un nivel aceptable de protección para los datos personales que puedan transferirse a Norteamérica. Facebook es una aplicación norteamericana que opera en Europa, y que tiene su sede europea en Irlanda. Millones de europeos utilizan Facebook, luego los datos de millones de europeos (piensa en tus fotografías subidas a la red, en todo lo que revelas de ti mismo y de otras personas) pueden ser y de hecho son transferidos a servidores norteamericanos constantemente. Hasta el 16 de julio, la UE estimaba que allá al otro lado del Atlántico esos datos estaban suficientemente protegidos y que sus dueños podían contar con un tratamiento seguro y proporcionado, equivalente al que reciben en casa. Desde el 16 de julio, en cambio, opina que Estados Unidos ya no ofrece garantías suficientes y que las transferencias de datos son peligrosas.

De manera que por un lado tenemos lo que la sentencia afirma en cuanto a que toda transferencia internacional de datos realizada con fines comerciales por un operador económico establecido en un Estado de la UE a otro operador económico establecido en un país tercero (teniendo en cuenta que en el transcurso de esa transferencia o tras ella, los datos puedan ser tratados por las autoridades del país tercero con fines de seguridad nacional o defensa), se debe regir por el RGPD (el Reglamento General de Protección de Datos europeo). Por otro, tenemos el artículo 46 del mismo Reglamento, diciéndonos que las transferencias internacionales solo pueden realizarse cuando existan las garantías adecuadas, de modo que los derechos de las personas cuyos datos personales se transfieren tengan la seguridad de poder gozar de un nivel de protección equivalente al proporcionado dentro de la UE. Y para rematar el cuadro, la interpretación del artículo 58 que propone el Tribunal en el sentido de que, a no ser que exista una decisión adoptada por la Comisión Europea en sentido contrario, cualquier autoridad de control competente estará obligada a suspender o prohibir una transferencia de datos a un país tercero cuando considere que las cláusulas de protección que rigen esa transferencia (conforme al nivel de exigencia europeo) no se respetan o no pueden respetarse en ese país tercero. Resumido: Estados Unidos es incorporado a una lista negra de países que no garantizan una protección suficiente en el tratamiento de datos personales, lo que hace inviable la transferencia de datos desde Europa.

Si ahora volvéis al segundo párrafo, todo cobra ahora un sentido más claro: Facebook es una aplicación norteamericana que opera en Europa, millones de europeos utilizan Facebook, luego los datos de millones de europeos son transferidos a servidores norteamericanos constantemente. Y ahora añadid: la UE estima que los servidores norteamericanos no son seguros, que Estados Unidos no protege la privacidad de los usuarios europeos. Facebook e Instagram deberán cesar en la transferencia transfronteriza de su mercancía más preciada, que son los datos de sus usuarios. Tus datos.

De ahí sale el titular comprensible: Zuckerberg dice que se marcha de Europa. ¿Munición para la campaña de Trump? … a Biden, podéis apostar, tampoco le hace la menor gracia. Yo ya cerré mi cuenta de Facebook hace más de un año. Y os recomiendo la experiencia.